sábado, 28 de enero de 2012

Promoción económica: 220.000 euros inutilizados

"La promoción económica ha de ser el eje fundamental para reactivar la economía local, una herramienta efectiva que permita crear puestos de trabajo, una rueda que en ponerse en marcha vuelva a mover la actividad comercial y con ella, la economía de las familias". Jorge Rodríguez. Alcalde de Ontinyent
Cuando la gente lea u oiga esta frase puede quedarse sorprendida y, así como la mascota se sienta confortada sobre sus dos patas y las manos recogidas ante el pecho esperando el premio por el ejercicio realizado, así podemos quedar los demás en posición de espera agradecida por los acontecimiento venideros, económicos claro.
Los presupuestos municipales están hechos para los funcionarios, son engorrosos, equívocos, poco transparentes. Los ediles siempre han preferido recibir lecciones confusas en lugar de imprimir unas cuentas claras y comprensibles. Seguramente nunca haya habido concejales con entendimiento suficiente para mostrar que los números cuanto más sencillos se expongan más participativos serán, que es, precisamente los contrario de lo que promulgan estos aficcionados a la cosa pública.
 Analizando los presupuestos (¡uf, qué sofoco!), hay dos partidas dedicadas a la promoción económica:
- una es la de gastos de personal, que asciende a 124.578 euros, el 0,96 % superior al año 2011
- otra se refiere a la actividad de la promoción, que asciende a 93.000 euros (4.800 euros en 2011)
¿Cuándo se darán cuenta que la empresa, el negocio, el trabajo, etc no tiene que ver con las promociones, que el intento de reactivar de manera planificada no son estímulos para la producción y el trabajo? Los 220.000 euros que Rodríguez se quiere gastar en promover la actividad económica serían más efectivos en sanar deuda del ayuntamiento para acabar cuanto antes con ese estigma que no cesa.
Crear negocio, crear riqueza, crear trabajo tiene que ver con la cooperación libre entre las personas y con la menor coacción por parte del Estado. Mientras aquellos se sientan constreñidos para ejecutar y desarrollar sus proyectos y éste se desmesure con impuestos, la promoción económica formará parte de la verborrea política.

lunes, 16 de enero de 2012

Los impuestos no cambian el signo económico

Ministros y altos cargos del PP en el nuevo gobierno nos dicen, cuentan y repiten que la subida del IRPF y del impuesto que grava las rentas de capital es debida a que desconocían el verdadero déficit del Estado heredado del anterior socialismo, pero yo no me lo creo. Estos conservadores y aquellos socialistas van por senderos parecidos, como es conservar toda la estructura del Estado, para que con aparentes sacrificios de los gobernantes expriman nuestro bolsillo, creyendo que así superaran el déficit del Estado.
Una economía cuyo PIB creciera por encima del 3 % podría superar la bajada del paro, porque más trabajadores y más empresarios suplierían el déficit fiscal. Las previsiones económicas para el 2012 sobre el PIB es un decrecimiento de alrededor de medio punto. Así que mal principio para el PP.
Mal camino iniciado por el gobierno. Porque si dijeran una verdad creible esperaríamos con paciencia el futuro favorable. Ahora resulta que el gobierno valenciano sube los impuestos que están a su alcance cuando ellos y no los otros han sido los culpables de los excesos en el gasto público. Estos conocían sus desmanes y suben impuestos, mientras los de Madrid, que no conocían las peripecias del socialismo, también los suben. Luego la subida de impuestos, que no figuraba en la cartilla electoralista del PP, viene de las profundidades ideológicas del conservadurismo radical que vamos a vivir los próximos años.

lunes, 9 de enero de 2012

Inversiones municipales, qué mal negocio

Mi amiga Re, titular de la concejalía de infraestructuras, se queja con razón de que el despilfarro en inversiones del Gobern de la Generalitat es la consecuencia mediata de que no lleguen transferencias para gastos de mantenimiento de la ciudad.
-Tienes toda la razón Re, porque los dineros que os llegan vía impuestos o transferencias son para gastar, no para invertir-. No puedo ocultar mi inteción por alagarla y , a la vez reprenderla.
Porque hubo una vez que el PSOE de Ontinyent defendía invertir más y gastar menos. Bueno, esa es buena norma para la empresa privada, pero el Ayuntamiento no es empresa y menos privada. Las inversiones tienen sentido si crean riqueza, pero a la vez toda inversión produce gastos en el futuro, por eso debe ser suficientemente rentable para cubrir los gastos y tener beneficios. Pero la Generalitat  han trasladado los fondos destinados a gastos a cubrir inversiones improductivas (Formula 1, Ciudad de la Ciencias, Aeropuerto de Castellón, Canal 9, etc), con lo cual tenía que aumentar los impuestos y pedir más y mayores transferencias al gobierno del Estado.
Mi querida y valorada Re, esta práctica que tu ahora criticas ha sido el método político general practicado en muchas Comunidades Autónomas, pero el gran maestro del despilfarro ha sido el gobierno presidido por tu estimado ZP, autor del mayor déficit público jamás conocido en el año 2010, nada menos que el 11 % del PIB, unos 120.000 millones de euros. Y lo que es peor, con todo el poder del Estado en su mano, no hizo nada por remediarlo legislando cambios estructurales tan demandados por la sociedad, hasta el punto de empobrecerla a niveles que se resisten a tocar fondo.
Pués sin soltar el hilo que conduce a esa jerga festivalera del argot despilfarro, tropiezo con las inútiles inversiones que mi ayuntamiento ha estado ejecutando durante más de 30 años, así como a la manida costumbre de los autonominados socialistas de hacer que disminuya el paro a base de contratar funcionarios digitales con los impuestos del común mortal.
Inversiones de la envergadura del polideportivo, museos, bibliotecas y edificios producen gastos cuyo montante remediaría toda la deuda que debe pagarse dia a dia, unos 10.000 euros, 300.000 euros al mes o lo que es lo mismo 3,5 millones de euros al año. Pero el ayuntamiento hace muy poco por solucionarlo.
Más de 300 funcionarios municipales para un pueblo de 36000 almas son demasiados. Ese gasto de personal es desmesurado para la economía del pueblo y ante la obligación de pagarlo se desvían fondos que podrían remediar los males que la concejala protesta.
Aquellas inversiones, Rebeca, y estos gastos son los responsables de que hoy estés a dos velas, como se suele decir. Pero las inversiones y los gastos son conceptos sin alma, ficciones sin responsabilidad. Habría que poner el complemento nominal para identificar a los responsables que se ejercitaron en tantos desmanes y que no han cesado en toda nuestra historia democrática en la tal, tal y tal ciudad de Ontinyent, a 9 de Enero y de noche.
Que Dios guarde muchos años.
PD.- Re, en lugar de regalar licencias para hacer Hospitales que nadie ha pedido su construcción, regala licencias para que cualquier persona pueda abrir un negocio o ejercer una actividad, todo legal, bajo su responsabilidad y bajo la supervisión no coactiva del ayuntamiento. Triunfarás.