viernes, 23 de marzo de 2012

Una ley para acceder a la información pública: increible

- Buenos dias sr. funcionario.
- Los tenga vd sr. contribuyente.
- Desearía conocer el gasto producido por el alcalde en su visita y exposición a la feria de turismo.
- No estoy autorizado a facilitar esos datos.
- Si se ha marchado con el dinero de mis impuestos, quiero conocer la productividad de la exposición.
- Lo siento, ¿desea algo más?
- Sí, que le parta un rayo.
No hablaré del funcionario, aunque debo decir que esta es la actitud que no deberían tomar puesto que no tienen facultad para negar una petición del contribuyente.
A partir de ahora, con la Ley de Acceso a la Información los funcionarios tendrán menos poder para exponer sus deseos. Pero me temo que servirá de poco para que los políticos continúen paseando por su jardín, haciendo y deshaciendo subvenciones, participaciones en empresas públicas y privadas, incluso creando su propia empresa pública cuando quieran desviar fondos que nadie puede fiscalizar.
Más efectiva hubiera sido la ley que prohibiera a cualquier político con poder (acceso al dinero público) dar subvenciones, comprar participaciones o crear una empresa pública. Recordemos que estas tres maneras de hacer desembolsos en nuestro ayuntamiento han ocasionado problemas a sus responsables:
1) El gasto producido por las subvenciones indiscriminadas a asociaciones de vecinos, deportes, cultura, fiestas, etc ha sido de magnitud no desdeñable en anteriores corporaciones y de beneficio cero, hasta el punto de ser lo primero que los presupuestos han decidido casi eliminar, porque no hacían ninguna falta.
2) La participación de 30.000 € públicos en una TV privada valenciana que puso el alcalde hace 8-10 años por ser de la misma línea ideológica (socialista) provocó desasosiego en el pueblo cuando poco tiempo después supimos que la empresa de la TV había quebrado.
3) Nuestro ayuntamiento creó una empresa 100% pública de televisión para gozo del mandón, también hace unos años, con dinero de los impuestos del pueblo, cuyos gastos anuales superaban los 150.000 €. (Dicen los que mandan que han liquidado la empresa y puesto a la venta el material, pero siguen gastando la mitad en MK televisión para retransmitir fiestas, donde ellos salen maquillados y sonriendo).
Mientras los políticos con tentáculos de pulpo tengan acceso a esos gastos, los vecinos no estaremos a salvo de sus implicaciones en corruptelas y desaguisados a cuenta de inventario pagado con nuestro dinero. Por eso, insisto, hace falta la ley que les prohiba echar mano de la caja para satisfacer sus caprichos electorales.