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martes, 25 de septiembre de 2012

La deuda privada española

  Millones de Euros Incrementos anuales absolutos Incrementos anuales relativos
  Empresas (a) Hogares Estado Empresas (a) Hogares Estado Empresas(a) Hogares Estado
1995 200.951 139.075 283.076            
1996 209.353 152.531 319.600 8.402 13.456 36.523 4% 10% 13%
1997 228.771 173.724 333.199 19.418 21.193 13.599 9% 14% 4%
1998 260.877 205.910 345.968 32.106 32.186 12.768 14% 19% 4%
1999 312.648 245.895 361.775 51.771 39.985 15.807 20% 19% 5%
2000 374.706 288.850 374.033 62.058 42.955 12.258 20% 17% 3%
2001 443.160 325.034 378.247 68.455 36.184 4.214 18% 13% 1%
2002 496.280 377.300 383.435 53.119 52.266 5.188 12% 16% 1%
2003 569.895 448.724 382.032 73.615 71.424 -1.403 15% 19% 0%
2004 650.284 538.881 389.142 80.389 90.157 7.110 14% 20% 2%
2005 796.644 650.997 392.497 146.360 112.116 3.355 23% 21% 1%
2006 1.023.807 778.372 391.055 227.163 127.376 -1.442 29% 20% 0%
2007 1.213.756 874.404 382.307 189.949 96.032 -8.748 19% 12% -2%
2008 1.306.998 911.283 436.984 93.242 36.878 54.677 8% 4% 14%
2009 1.298.607 903.342 565.082 -8.391 -7.941 128.098 -1% -1% 29%
2010 1.301.631 898.146 643.136 3.024 -5.196 78.054 0% -1% 14%
2011 1.258.006 870.987 734.961 -43.625 -27.159 91.825 -3% -3% 14%
                                                     www.javiersevillano.es

Dicen los expertos que la deuda española supera el 400 % del PIB, es decir, unos 4 billones de euros, repartidos entre el sector público (0,8 millones) y el privado (unos 3 billones). Con estas cifras algunos economistas y bastantes políticos dicen que esa economía tiene un problema, llamado deuda privada (la deuda de las familias y las empresas). Y no dudan en culpar al capitalismo y al neoliberalismo del mal que a todos abarca.

Desde 1999 hasta 2007, España pasa de ser la economía menos endeuda de Europa a la 3ª más endeudada. ¿Qué sucedió? El Banco de España y luego el B. Central Europeo, lejos de ajustar los tipos de interés a las leyes mercantiles de la oferta y la demanda se apartó de lo normal bajando el interés del dinero cuando los ahorros y depósitos de familias y empresas iban disminuyendo porque eran los créditos que los bancos donaban a sus clientes. Con más demanda de créditos y menos depósitos, comenzó a crecer una burbuja, sobre todo en el sector inmobiliario. Los bancos prestaban dinero a largo plazo mientras se endeudaban con créditos a corto. Los bancos tenían que devolver el dinero prestado a corto pero la economía dejó de crecer, las empresas entraron en quiebra, las familias se vieron sin trabajo y los bancos dejaron de ingresar dinero.

Como todos ganaban dinero, el Banco de España miraba hacia otra parte y en lugar de actuar como regulador corrigiendo los excesos sobre todo de las Cajas (los políticos tuvieron mucho que ver, véase la entrevista de Salvados en la Sexta a un inspector del B. España) dejó las cosas como estaban, hasta la explosión definitiva.

Los fondos ICO que el gobierno inyectó a la banca en 2009 sirvieron de poco, como denuncia Miguel Sebastián, exministro de Industria, en el mismo programa de Salvados del 23-9-2012, porque la banca estaba tan necesitada de préstamos como las familias y las empresas, sólo que a estas nunca le llegaron.

Y en esa vorágine de necesidad, los gobiernos socialistas comenzaron a hacer campaña electoral con nuestros impuestos: cheque bebé, el regalo de los 400 euros, planes Renove para el sector del automóvil y electrodomésticos, etc. Pero por encima de todos, destacó aquél Plan E de Zapatero con 14.000 millones de euros para satisfacer la demanda de los ayuntamientos.

Estos excesos del gasto público hizo que el dinero que desde la banca debía llegar a empresas y familias, fué apartado de la circulación normal para satisfacer deseos, no necesidades, del partido político.
Mientras tanto, la economía productiva seguía cayendo, las empresas no tenían acceso al crédito y los parados llegaban a los 5 millones. Pero los gobierno siguieron gastando. Un exceso de gasto produce deuda que hay que pagar en su principal e intereses. Como la economía no produce lo suficiente para pagar los gastos y la deuda, el gobierno aumenta los impuestos.

Con la economía en recesión, tipos de interés intervenidos por la autoridad, aumento del gasto público y de la deuda pública, aumento de los impuestos y falta de dinero para nuevas inversiones privadas, las familias y las empresas nos vemos en situación insostenible para pagar hipotecas, hacer nuevas inversiones y contratar trabajadores.

Si el sector público maneja los intereses del dinero, sigue manteniendo las empresas públicas, si obliga a la banca a comprar deuda pública, nos sube los impuestos y la economía está en recesión, difícilmente podremos salir de la miseria que los políticos nos han metido.

¿Esto es el mercado capitalista que los neoliberales nos han regalado? Tipos de interés intervenidos, mercado financiero dominado por los gobiernos, operaciones mercantiles reguladas, gobiernos aumentando nuestros impuestos que sustraen circulante para aprovechamiento de familias y empresas.

¿Quién es, en suma, el culpable del perverso sistema en qué vivimos? Desde luego, el intervencionismo monetario y financiero del Estado. En su ausencia, el libre mercado no hubiera permitido unos tipos tan bajos cuando los depósitos empezaron a escasear. Pero el gobierno quiso perpetuar la fiesta y bién que la alargó.

viernes, 14 de octubre de 2011

Irresponsabilidad municipal o necesidad de la colleja


Recuerdo a Lina Insa promocionándose con proyectos que ella y su PP habían gestionado ante la Generalitat, Hospital y Pont de S. Vicent, recuerdo apuntalando el Plan Confianza que el ex Camps se sacó de la manga para contrarestar el Plan E que Zapatero se sacó del camal del pantalón. Las veleidades de nuestra ex-alcaldesa se proyectaron hacia una nueva estación de ferrocarril que haría aumentar el tráfico al situarla en lugar céntrico, fué el gran momento visionario que hizo que su imaginación se amotinara contra el escéptico. Eran entonces los años 2008 y 2009, años de hundirnos día a día en la crisis económica. Nunca llegó a pensar Insa que quizás allí empezó a cavar su tumba política, años que Zapatero presumía de nuestra brillante situación económica y financiera que le ha llevado a él y a su partido al actual desastre, dulcísimos años de oposición del entonces candidato Jorge Rodríguez sumido en el placentero sopor de un sueldo extraido de la Diputación para manutención "por los favores prestados al partido".
A Zapatero lo tiraron sus propios compañeros y tuvo que reconocer que hay crisis. Insa no se ha enterado que si no se pueden pagar sueldos y proveedores es porque no hay un duro, vulgo dixit.
Rodríguez, nuestro alcalde, sigue en su insaciable sueño, mecido por el triunfo y tres veces el sustento que tenía. Por supuesto, la culpa no es suya si no de sus antecesores y de la Generalitat, cierto. También del Gobierno de Madrid, que no manda las transferencias autonómicas pese a que vecinos de Ontinyent hemos pagado impuestos a Hacienda. Pero Rodríguez hace dejación de su responsabilidad porque no aborda los fondos disponibles con criterios de austeridad y priorizando necesidades.
Si para nuestro alcalde priorizar es pagar a los funcionarios y empleados municipales (pinchar aquí), debe trasladar partidas del capítulo de los gastos corrientes a personal, disminuir o eliminar las transferencias o subvenciones para pagar a proveedores, por ejemplo. Es decir, priorizar, satisfacer necesidades, enfadar a los subvencionados, eliminar partidas de la manipulada "cultureta", sectaria e innecesaria, para cumplir con la responsabilidad que su sueldo contempla y el cargo merece.
Ahí hay materia para trabajar y aumentar la eficiencia de los ediles, para realizar la función a que están destinados. Y para ejercer su función política fundamental en este momento: explicar al pueblo o sea, que todo el monte no es orégano.
PD: Espero que el maestro Forges sepa disculparme por este farragoso pié para su viñeta.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Generalitat irresponsable: quiebra la justicia


JUSTISEU es el plan establecido por la Generalitat Valenciana para implantar nuevas sedes judiciales, desde 2008 hasta 2011. Ontinyent era una de las nuevas sedes, hasta 28. De ellas se han descartado 12, incluida la nuestra. La causa es la conocida por mil veces repetida: no hay dinero.
El programa se aprobó con partida presupuestaria prevista, ¿a dónde fué a parar el dinero? El problema no es que el gobierno proyectara construir 28 nuevas sedes judiciales, si no que las presupuestaran sin fondos suficientes.
Sin embargo, sí que hay dinero para mantener inversiones deficitarias: treinta empresas públicas que rebajan el sueldo a sus dirigentes para disimular, nuevas subvenciones a empresarios, Palau de Les Arts, L'Agora y lo que más duele, la carrera de Fórmula I y el aeropuerto de Castellón, sin olvidar la TVV.
La Generalitat tiene el mandato constitucional de garantizar la libertad de todos los valencianos y uno de los instrumentos más importantes para ese fin es el de dotar a la justicia de estructura y medios. De los medios hemos conocido este verano que los juzgados de este partido judicial no tenían fondos ni para comprar folios, vergonzoso. Y ahora nos acabamos de enterar que tampoco hay dotación para construir la proyectada estructura material, el edificio suficiente para los menesteres de este partido.
El expresident Camps y sus gobiernos han situado a la Comunitat a la cabeza del endeudamiento público, multiplicando por tres la deuda que recibió de Zaplana. En 10 años se gastaron lo ingresado por impuestos autonómicos, las transferencias de Madrid y 13.000 millones de aumento de la deuda que ahora debemos a entidades financieras. Un desastre.
Por mucho que critiquemos a gobierno y oposición siempre habrá desaprensivos o ignorantes de sus obligaciones públicas. Es necesario que se limite el poder de las instituciones del Estado y se reparta entre ellas, es necesario que queden delimitadas las funciones de cada institución, es necesario que la Constitución limite las funciones del Estado a lo que es justo, es necesario que los españoles recuperemos las iniciativas que en otro tiempo disfrutamos en materia económica y cultural.
Si esto no cambia, nunca recuperaremos la confianza, la dignidad y la libertad debidas.

jueves, 28 de abril de 2011

Televiones públicas para la propaganda política


El gasto de la TVO está altrededor del 10 por ciento de la deuda de nuestro ayuntamiento
La mayoría sabemos que el PSOE en Ontinyent no dejará de gastar dinero nuestro en la TVO si gobierna, porque ellos, más que otros, necesitan de la propaganda para subsistir.
¿Qué hará el PP si repite mayoría absoluta? El PP nacional acaba de lanzar la propuesta de que privatizará las televisiones autonómicas si gobierna. Pinchen aquí para leer la noticia.
Algunos miles de millones de la deuda de todo el estado son debidos al déficit de las TV públicas. ¿Acabará el PP con esta sangría?
Sería bueno conocer de los candidatos cuánto dinero y a qué partidas renunciarían si gobernaran.
El gasto de la TVO está altrededor del 10 por ciento de la deuda de nuestro ayuntamiento. Ustedes verán.

viernes, 1 de abril de 2011

Más deuda a las arcas del municipio

Con lo comentado, es posible pensar que el final del año se saldará con un aumento del déficit en 1,5-2 millones de euros.
Se vuelve a equivocar nuestro ayuntamiento presentando unos presupuestos ficticios. Peligroso es el presupuesto de ingresos, tradicionalmente basados en la actividad económica de la ciudad -construcción, aperturas comerciales, compraventas, tráfico- que sigue hundida en una inmunda ciénaga sin saber cuándo acabará tragándonos.
Se acaban los recursos donde el consistorio puede abastecer sus arcas, y los ciudadanos de este pueblo sin recursos tienen que hacer frente, además, al poder coactivo que aquél ejercerá sobre nuestros bienes cuando la falta de liquidez no pueda hacer frente a las tasas e impuestos que el ayuntamiento nos obliga.
La Generalitat no puede hacer frente a la construcción del nuevo hospital: tiene una deuda adquirida de más de 15.000 millones de euros por conceptos sanitarios. Si el ayuntamiento de Ontinyent exige el cobro de la licencia de 800.000 euros para una "necesidad primaria" y se convierte en el principal ingreso, la Generalitat puede pedir la exacción de ese impuesto como condición para seguir con el proyecto hospitalario. Ese dinero no se va a recaudar.
Como tampoco se cobrará en su totalidad la partida de tasas e impuestos que dependan de la actividad económica de la ciudad. Por lo tanto, 2011 será otro año de aumento del déficit presupuestario.
Sigue siendo improbable que en 2011 el ayuntamiento pueda vender inmuebles por valor de 1 millón de euros, por tanto, si no hay venta tampoco habrá ingresos: otro dato que hace peligrar el ingreso de esa partida.
Con lo comentado, es posible pensar que el final del año se saldará con un aumento del déficit en 1,5-2 millones de euros.
En una comunidad de ciudadanos informados, este dato podría ser suficiente para un cambio en la alcaldía. O quizás, la comunidad de ciudadanos informados sepa que ningún partido es capaz de gobernar sin contar con dinero para su promoción, léase subvenciones, fiestas, cultura y deporte. En este caso, los valores estimados por los votantes estarían en la comparación cualitativa de los candidatos, bién en la estética (más guapo que, qué bién habla, tiene dos carreras o sabe latín), en las espectativas subjetivas que alimentan, en la creencia en las siglas o en el amor/odio que surge fulgurante en el momento de la votación. 
No extrañe a nadie que durante 2011 se aprueben subidas de contribuciones e impuestos y se aumente la recaudación por sanciones administrativas dependientes del municipio: multas e impagos de deuda.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Responsabilidad política en la crisis económica


tres últimos años de fanatismo institucional, mientras la deuda de familias y empresas ha ido disminuyendo progresivamente ... la del Estado ...se ha incrementado un 27 % el tecer trimestre de 2010.
A mi familia nos llegó la crisis económica de 2008 algo desprevenidos, confiados en mejorar nuestro nivel económico y metidos en gastos financiados en parte con créditos bancarios, algo bastante usual en aqullos dias de euforia.
Por aquél entonces la contrucción dejó de invertir en compra de nuevos terrenos para edificar. Las empresas con menos recursos dejaron de prorrogar contratos de trabajo. Otras mejor situadas económicamente se las vieron para continuar pagando los salarios.
Hacía un par de años que la industria textil se resentía debido a la competencia que la globalización imponía, nuestros productos eran cada vez menos competeitivos puesto que nuestros salarios dejaron de rivalizar con los asiáticos: se compraba materias primas al mismo precio en todo el mundo pero la energía, los jornales y las tasas sociales estaban por encima del nivel de competencia del producto acabado.
Así las cosas, el incremento del paro fué imparable. Lo primero que se plantearon las empresas fué disminuir gastos progresivamente para mantenerse en el mercado titubeante, a la vez que los trabajadores se mantenían expectantes en los gastos domésticos, precavidos los que aún se mantenían en su trabajo, pero por necesidad los que ya estaban en el paro. Fué entonces cuando las empresas de servicios vieron disminuir sus ventas: alimentación, textiles y calzado, profesionales, automóviles, transporte, electricidad, fontanería, cualquier actividad que encabezada por un autónomo tiene que resistir en base a la disminución del gasto corriente y en tantos casos al despido obligatorio para seguir subsistiendo.
Durante tres durísimos años hemos asistido a toda esta representación que los individuos-actores hemos interpretado sin improvisación, más bién dirigidos por responsables de la economía nacional que fingían unos presupuestos basados en ingresos que nunca llegaban a cubrirse, nos decían que la crisis era fantasía de especuladores y se empeñaban en presentar una comedia allá donde los actores sufríamos los avatares de todo un proceso trágico.
En estos tres últimos años de fanatismo institucional, mientras la deuda de familias y empresas ha ido disminuyendo progresivamente nos hemos enterado que la del Estado (gobiernos central, autonómicos, ayuntamientos y empresa pública) no sólo no disminuye sino que la deuda periférica se ha incrementado un 27 % el tecer trimestre de 2010.
Me vienen a la memoria todos los calificativos contra la decencia. Los españoles nos merecemos otros políticos.

martes, 13 de julio de 2010

La crisis que salió del viento


Pasó el soplido, como una bocanada de aire puro y fresco. Llegó en forma de esperanza, el rocío refrescó nuestra cara mientras duró la mañana, alimentó de ilusiones los postreros momentos, pero ... tuvo que llegar el día después en la resaca de un caluroso e incierto verano. Estamos donde estábamos.
Y en mi pueblo, Ontinyent, estábamos en aquélla encrucijada donde unos gastan lo que no tienen y otros no gastan porque no tienen qué gastar. Y los que presumen de gastar creen que la solución de los males de España, principalmente el paro, se arragla con aumentar el gasto del Estado porque, dicen, crea puestos de trabajo. Bueno, a esto se le llama intervenir en la vida de las familias y de las empresas sin haber sido llamado, es decir el Gobierno es un entrometido.
Frente a este principio "keynesino" (abandono el tecnicismo, ¡palabra!) por el cual en épocas de crisis los gobiernos deben incrementar el gasto público se debe en gran parte el aumento del paro. El aumento del gasto ha generado un déficit imposible de soportar, se ha pasado de un déficit que representaba el 1,5 % del PIB en el año 2004 (la Unión Monetaria permite hasta el 3%) al 10,4 % en 2009. Se comprende que las empresas de Rating internacionales disminuyan la credibilidad de la economía española en el mundo de las finanzas y la confianza en la política monetarista de nuestro gobierno esté por los suelos: mayor dificultad para colocar deuda y subida de los tipos de interés.
Y los ciudadanos de a pié mínimamente informados observamos sin tono cómo nuestro gobierno ZP sigue aumentando el gasto público en forma de subvenciones, Planes E y transferencias a sus amigos a costa de los pensionistas, de los funcionarios y de la subida de los impuestos, no sólo el IVA sino los que nos llegarán con los nuevos presupuestos (IRPF y Sociedades).
Por una parte el Estado y sus representantes los gobiernos ahogan la precaria economía familiar y empresarial subiendo impuestos, por otra gastan (algunos dicen que invierten) en partidas propias de empresas si no estuvieran asfixiadas por tanto impuesto, pero además nos quita dinero de la circulación exigiendo a los bancos la compra de deuda pública, dinero que entra en las arcas del Estado en lugar de oxigenar a las empresas mediante créditos bancarios.
Alemania, Francia, el mismo gobierno comunitario que España presidía, incluso el presidente Obama, llamaron la atención a ZP porque su política económica podía provocar más desequilibrios en el € y su relación con el &, debido a que el Producto Interior Bruto PIB español a diferencia del griego sí que tiene peso en la economía de Europa. España estuvo al borde de la quiebra a principio de Mayo, lo que provocó que el BCE avalara con casi 1 billón de € nuestra economía.
Este ZP no ha hecho ninguna reforma estructural en la economía española desde que entró a gobernarnos en 2004, sin embargo baja el salario de funcionarios y estabiliza las pensiones, forzado por las presiones internacionales, lo cual es indicativo de su reconocimiento a la liberalización de los mercados para empezar a regenerar la economía.
Muchos políticos y otros aficcionados intervencionistas repiten que hay que cambiar el modelo económico.Se apoya el intervencionismo estatal, al mismo tiempo que con total desfachatez se pretende que vivimos en una economía de libre mercado (que además, se asegura fue el causante de la crisis por no estar adecuadamente vigilado por el Estado).
La sociedad es un orden espontáneo complejo imposible de diseñar intencionalmente y que la coacción legal y la ingeniería social no funcionan y son destructivas. El político quiere parecer alguien que hace algo para resolver los problemas, es incapaz de reconocer que es el causante de esos mismos problemas y que la auténtica solución está en que se quite de en medio. No suelen dejar que el sistema se ajuste a sí mismo mediante la flexibilidad de precios, la libertad de contratos, la quiebra y liquidación de los proyectos fracasados y la acumulación de beneficios para los exitosos. Dedicarse solamente a gestionar lo auténticamente colectivo y a garantizar la seguridad jurídica no es compatible con sus ambiciones de poder sin límites.
Son los auténticos empresarios quienes proponen la modificación del sistema económico, arriesgando sus propios recursos  e intentando predecir las preferencias de los consumidores, quienes con sus decisiones últimas de compra, ahorro o inversión son los auténticos soberanos.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Pendemos de ellos

"El mercado cerró el grifo a la deuda pública y privada de España entre el 3 y 7 de mayo. Los inversores llegaron a rechazar tipos de interés del 18%. "España se encontraba quebrada", según el presidente del IEE, José Luis Feito. El defcon 1 se activó. Bruselas y el FMI acudieron al rescate ese fin de semana."

Esta noticia la dá Manuel LLamas en Libertad Digital y la pueden leer aquí.
El destino de la economía española está bién atada a la deuda de la nación. Y Ontinyent y las familias que de aquí dependemos estamos vigilantes de las decisiones que se tomen en España. Anuncia el gobierno aumento de más impuestos, aparte el IVA y los especiales (combustibles, tabaco, alcohol), cuando los ingresoso de familias y empresas bajan; quieren rebajar la deuda pública bajando salarios públicos y pensiones, pero no eliminan subvenciones, ni ministerios, ni asesores.
Así las cosas, cada vez es más difícil que se garantice el pago de la deuda, lo cual crea desconfianza y, consecuentemente pagar intereses más altos por la compra de bonos y deuda pública por parte de las financieras.
Claro que esta circunstancia traerá consecuencias negativas a las estructuras de la ciudad, porque muchas dependen de las transferencias de la Generalitad y del Gobierno, como mejora de accesos, puente de San Vicent, nuevo Hospital, etc. A estas alturas ya nadie medianamente informado cree que ni el gobierno de la Generalitat ni mucho menos el de España van a remediar un empeoramiento económico del país.