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domingo, 17 de junio de 2012

Por la libertad, menos impuestos, menos gasto

El gobierno Zapatero (2004-2011) fué apartado por el pueblo ante la pésima gestión de la crisis económica, por estar gobernando cuando se inició, por negarla tres veces cién y por alejarse de las soluciones que los desmadres ocasionan. Dió la mayoría absoluta al PP, hizo crecer IU y rebajó su cuota de poder en autonomías y en escaños en el Parlamento y el Senado. Lindezas de descomunal tamaño, como "foribundos ataques de los mercados contra nuestra soberanía", o "estamos gobernados por el capitalismo voraz", tapaban la auténtica realidad que sus autores, políticos y burócratas desvergonzados, habían producido despilfarrando nuestro dinero y endeudándo al Estado en más de 600.000 millones de euros.
Entonces la democracia apostó por el PP y Mariano Rajoy porque las recetas que desde la oposición nos daba eran creibles y podían dar solución al disparate económico. En eso se puso a gobernar. Todos los viernes esperábamos ansiosos los acuerdos del Consejo de Ministros que la Vicepresidenta Soraya Saenz de Santamaría anunciaba, secundada por el ministro responsable.
La primera medida económica fué subir los impuestos IRPF y de sociedades. En ese preciso momento, a quince días de haber tomado posesión el nuevo gobierno, se hundió todo el edificio de la esperanza depositada. Porque todos los acuerdos a continuación -reforma laboral y financiera- se mostraron insuficientes para alcanzar los objetivos que anhelábamos: crear empleo, detener el paro y dar fluidez al dinero para el crédito.
Ahogados en la ciénaga del gasto público y de la deuda y con el déficit por cuenta corriente imposible de encauzar, este gobierno se ha olvidado de las personas como únicos protagonistas de crear riqueza, nos ha castigado con dureza subiendo impuestos y ha decepcionado a tantos votantes que ya las encuestas muestran la mayor caida en intención de voto registrada en democracia a 5 meses de ser votado. No se si sabe, pero hasta hoy no ha querido decidir el modo de atajar esta desdicha. Me mantengo en mis trece desde que se inició la crisis en tres medidas absolutamente imprescindibles:
 1 .- Bajar los impuestos.
 2 .- Reducir el gasto público, eliminando empresas públicas (casi todas ellas deficitarias) y estableciendo un modelo federal de gobierno.
 3 .- Eliminar el tramado de normas administrativas que dificultan la labor a empresarios y emprendedores para la constante creación de riqueza.
Cierto es que Zapatero alejó al estado español de estos principios (ayer lo reconoció en una entrevista a Al-Jazeera), pero Rajoy continúa por la senda del socialismo intervencionista y liberticida. Así las cosas, el futuro económico de los españoles es malo, pésimo, de incierto futuro, de empobrecimiento, de hambre. Los acuerdos entre PP y PSOE no sirven, no engrandecen el esfuerzo, porque ambos están por la labor de continuar políticas económicas basadas en secuestrar la libertad del creador de riqueza.
La salida está en liberalizar todos los sectores de la economía y en renunciar a los privilegios políticos, en reducir el mastodóntico tamaño del Estado y dejar a ciudadanos y vecinos que tomen el verdadero protagonismo del crecimiento.

martes, 12 de junio de 2012

Un PSOE para nuestra ruina

Tomo este tríptico del blog http://cacoreguera-blog.blogspot.com.es/. Corresponden a la campaña electoral de 2008 montada por el PSOE sobre mentiras para obtener el voto del confiado y esperanzado ciudadano. De aquellos polvos, estos lodos. Marionetas movidas por el loby político Ferraz&Company. Conviene mirar hacia atrás de vez en cuando.

viernes, 25 de febrero de 2011

El gobierno ZP abusa del poder

En España, la libertad se extingue, mejor dicho, nuestro gobierno socialista está lanzado a mermar nuestra toma de decisiones. La última decisión que ha tomado es reducir la velocidad en autovía a 110 km/h para ahorrar en combustible. No soy yo ni tú, amigo blogero, quienes decidimos en que gastar menos. Aquél monumento al buenismo proteccionista que nos conducía a limitar la velocidad para evitar accidentes ha sido sustituido por este otro: "nosotros el gobierno os diremos dónde teneis que ahorrar".
Mientras tanto ellos, el gobierno, "predican" con sus ejemplos: siguen aportando millones de euros a los sindicatos UGT y CCOO, aumentan las subvenciones al cine español aprovechando la descomunal bajada de la taquilla, permiten a las CCAA endeudarse más pese a la mínima garantía que estas ofrecen a los inversores, van a nacionalizar las Cajas a base de poner más dinero, etc.
El gobierno socialista impone leyes que merman nuestra libertad individual, empobrece al país subiendo las cotizaciones sociales y los impuestos, baja las pensiones y el salario de los funcionarios y sigue aumentando el gasto público vía subvenciones que no producen riqueza.
El gobierno utiliza la ley para imponer su voluntad, que no es la voluntad de todos. Atizar con leyes a un pueblo sometido es como abrir el camino hacia el totalitarismo. El exceso de leyes y abusar de ellas lleva a nuevas construcciones carcelarias. Cada ley que se promulga sin tener presente los derechos fundamentales conduce al camino de imposible retorno.

martes, 13 de julio de 2010

La crisis que salió del viento


Pasó el soplido, como una bocanada de aire puro y fresco. Llegó en forma de esperanza, el rocío refrescó nuestra cara mientras duró la mañana, alimentó de ilusiones los postreros momentos, pero ... tuvo que llegar el día después en la resaca de un caluroso e incierto verano. Estamos donde estábamos.
Y en mi pueblo, Ontinyent, estábamos en aquélla encrucijada donde unos gastan lo que no tienen y otros no gastan porque no tienen qué gastar. Y los que presumen de gastar creen que la solución de los males de España, principalmente el paro, se arragla con aumentar el gasto del Estado porque, dicen, crea puestos de trabajo. Bueno, a esto se le llama intervenir en la vida de las familias y de las empresas sin haber sido llamado, es decir el Gobierno es un entrometido.
Frente a este principio "keynesino" (abandono el tecnicismo, ¡palabra!) por el cual en épocas de crisis los gobiernos deben incrementar el gasto público se debe en gran parte el aumento del paro. El aumento del gasto ha generado un déficit imposible de soportar, se ha pasado de un déficit que representaba el 1,5 % del PIB en el año 2004 (la Unión Monetaria permite hasta el 3%) al 10,4 % en 2009. Se comprende que las empresas de Rating internacionales disminuyan la credibilidad de la economía española en el mundo de las finanzas y la confianza en la política monetarista de nuestro gobierno esté por los suelos: mayor dificultad para colocar deuda y subida de los tipos de interés.
Y los ciudadanos de a pié mínimamente informados observamos sin tono cómo nuestro gobierno ZP sigue aumentando el gasto público en forma de subvenciones, Planes E y transferencias a sus amigos a costa de los pensionistas, de los funcionarios y de la subida de los impuestos, no sólo el IVA sino los que nos llegarán con los nuevos presupuestos (IRPF y Sociedades).
Por una parte el Estado y sus representantes los gobiernos ahogan la precaria economía familiar y empresarial subiendo impuestos, por otra gastan (algunos dicen que invierten) en partidas propias de empresas si no estuvieran asfixiadas por tanto impuesto, pero además nos quita dinero de la circulación exigiendo a los bancos la compra de deuda pública, dinero que entra en las arcas del Estado en lugar de oxigenar a las empresas mediante créditos bancarios.
Alemania, Francia, el mismo gobierno comunitario que España presidía, incluso el presidente Obama, llamaron la atención a ZP porque su política económica podía provocar más desequilibrios en el € y su relación con el &, debido a que el Producto Interior Bruto PIB español a diferencia del griego sí que tiene peso en la economía de Europa. España estuvo al borde de la quiebra a principio de Mayo, lo que provocó que el BCE avalara con casi 1 billón de € nuestra economía.
Este ZP no ha hecho ninguna reforma estructural en la economía española desde que entró a gobernarnos en 2004, sin embargo baja el salario de funcionarios y estabiliza las pensiones, forzado por las presiones internacionales, lo cual es indicativo de su reconocimiento a la liberalización de los mercados para empezar a regenerar la economía.
Muchos políticos y otros aficcionados intervencionistas repiten que hay que cambiar el modelo económico.Se apoya el intervencionismo estatal, al mismo tiempo que con total desfachatez se pretende que vivimos en una economía de libre mercado (que además, se asegura fue el causante de la crisis por no estar adecuadamente vigilado por el Estado).
La sociedad es un orden espontáneo complejo imposible de diseñar intencionalmente y que la coacción legal y la ingeniería social no funcionan y son destructivas. El político quiere parecer alguien que hace algo para resolver los problemas, es incapaz de reconocer que es el causante de esos mismos problemas y que la auténtica solución está en que se quite de en medio. No suelen dejar que el sistema se ajuste a sí mismo mediante la flexibilidad de precios, la libertad de contratos, la quiebra y liquidación de los proyectos fracasados y la acumulación de beneficios para los exitosos. Dedicarse solamente a gestionar lo auténticamente colectivo y a garantizar la seguridad jurídica no es compatible con sus ambiciones de poder sin límites.
Son los auténticos empresarios quienes proponen la modificación del sistema económico, arriesgando sus propios recursos  e intentando predecir las preferencias de los consumidores, quienes con sus decisiones últimas de compra, ahorro o inversión son los auténticos soberanos.

martes, 27 de abril de 2010

Cuatro millones y medio

La situación económica española es insostenible.
Hace más de un año que el gobierno reconocía la crisis económica. Muchos meses anteriores, demasiados, la negó una y otra vez. Presumía nuestro presidente de la sólida situación del sistema financiero español, del superavit de las cuentas de la seguridad social, se burlaba de la precaria economía italiana y avanzaba que en 3-4 años superaríamos a la sólida economía francesa.
Los datos sobre paro que publica hoy el INE y recogen la mayoría de periódicos no es ninguna broma. En los últimos 18 meses las medidas económicas tomadas por el gobierno Rodríguez Zapatero han sido absolutamente ineficaces: el paro sigue nutriendo listas abiertas. Este presidente no ha hecho caso a nadie, destituye ministros y otros cargos políticos de su gobierno sólo por proponer medidas que ZP no comparte, sigue rechazando propuestas y consejos de prestigiosos clubs económicos del mundo (Banco de España, Banco Mundial,BCE, CEE, OCDE, etc), no quiere enterarse de editoriales de prensa internacional (Financial Times, Wall Street Journal, New York Times ...), ni de criterios de organismos nacionales económicos como el Centro de Estudios Económicos del BBVA, etc. Sólo escucha a sus sindicatos UGT y CCOO y rie ante sus ciudadanos. Está convencido que es la única persona en posesión de la razón.
Este personaje ZP ha conseguido con las medidas aplicadas generar desconfianza en nuestro sistema de riqueza tanto dentro como fuera del país. Lo peor es que sigue sin aplicar las medidas que generen la confianza suficiente en los inversores para cambiar el signo del paro hacia la contratació, inversión y riqueza.
Dos trascendentales fechas alumbran nuestro cercano horizonte:
- la primera es el día 1 de Mayo. El número de trabajadores y a quiénes lloren los sindicatos pueden ser indicadores de que las cosas pueden empezar a encauzarse.
- la segunda es si los inversores serán capaces de absorver los 25.000 millones de € el próximo mes de Julio que emite el gobierno para el pago de vencimientos, a un tipo de interés razonablemente sostenible para los contribuyentes futuros.
Sindicatos señalando a verdaderos responsables, mercado absorbiendo toda la emisión y el gobierno bajando drásticamente el gasto público serían buenos indicadores para la pronta recuperación. Es la reencarnación de Don Tancredo.

sábado, 27 de febrero de 2010

Manifestantes engañados

Las concentraciones ciudadanas en la calle se convocan para criticar o reivindicar. Nunca son espontáneas. La celebrada el pasado jueves en Ontinyent es anónima.
Las protestas en la calle forman parte de la libertad de expresión. Convocados y reunidos en la plaza del Ayuntamiento, coinciden 2 plataformas ciudadanas para mostrar su disconformidad con determinadas decisiones del equipo de gobierno municipal. Recojo la noticioa de Ontinyent Digital.
Una plataforma es el manido Consell Local de la Juventud que muere por inanición desde que han dejado de "mamar" del presupuesto municipal, lo cual celebro y aplaudo. Sobre este asunto me pronuncié en una anterior post.
Los denominados Plataforma Ciudadana constituye un heterogéneo grupo de personas en paro, o con trabajo precario en empresas con dificultad, amas de casa disconformes, etc. Piden que se reuna el Consejo Económico y Social para que arregle los males que pueda. Esto, bajo mi modo de ver, es grave. ¿Por qué?
--- En primer lugar, porque mucha gente sigue creyendo los mensajes interesados que salen de los terminales mediáticos del gobierno Zapatero negando la crisis económica desde hace 2 años, o afirmando que estamos saliendo de ella, en lugar de explicar la realidad, recomendar la necesidad de ahorrar y ajustar gastos, y sobre todo, predicando con el ejemplo.
--- En segundo lugar, la izquierda de Ontinyent que aún tiene influencia sobre algún sector, está manipulando los sectores juvenil y parados para tratar de sacar rédito electoral. Si embargo, lo que está consiguiendo son falsas expectativas sobre los más débiles.
Este no es un movimiento ciudadano espontáneo. Hay un convocante, o varios, que se han quedado en casa esperando recoger frutos. Oliendo el humo de las declaraciones de las últimas semanas se sabe dónde está el fuego. Los males de la economía de los ontinyentins no los resuelve ni el Ayuntamiento ni el Consell Económico y Social, porque estos no la han creado.