El ple de l'Ajuntament d'Ontinyent ha aprovat aquest dijous per
unanimitat una moció del grup socialista en la qual es proposa al Govern
d'Espanya que es permeta als ajuntaments que hagen tancat el 2012 amb
superàvit, com Ontinyent, puguen destinar aquests diners a generar
ocupació en els seus municipis. "Els beneficis de la bona gestió han de
servir per revertir en els ciutadans i no en els bancs", ha insistit
l'alcalde d'Ontinyent, Jorge Rodríguez.
No hay beneficios monetarios en la gestión pública. Hay excedentes de tesorería. Si ésta es deficitaria, al año siguiente aumentan las tasas e impuestos. Si es excedentaria, al año siguiente deben volver al ciudadano bajando los impuestos.
Lo que seguramente quiere el grupo socialista es contratar nuevos funcionarios, pero así no se revierte el dinero en todos los ciudadanos, sino solo en los pocos contratados.
Así se incrementa el gasto público, cuya consecuencia inmediata es empobrecer cada vez más a las familias y empresas de Ontinyent.
Si para el alcalde invertir es colocar el millón excedentario de tesorería en una cacharrería, por ejemplo, competirá con deslealtad con los propietarios de cacharrerías, puesto que ha sustraido con impuestos dinero de sus propietarios para competir contra ellos. Delictivo ... moralmente, claro. Para muchos, lo legal se antepone a lo moral y así nos va.
O se bajan impuestos o se mejoran estructuras civiles para que todos podamos disfrutarlas.
Compromís y comunista apoyan la moción socialista. El PP como de costumbre, con el pueblo: estos días toca procesionar, pues ala! Es que no se enteran.
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sábado, 23 de marzo de 2013
lunes, 11 de julio de 2011
La promoción pública genera más pobreza
Nunca nuestros ayuntamientos colaboraron en mejorar el desarrollo económico, nunca participaron en algún proyecto promotor, nunca incentivaron iniciativas. Al contrario, obstaculizaron con normas, tasas e impuestos los bienes obtenidos con el trabajo de comerciantes, empresarios y trabajadores.El verano se instala en nuestra ciudad. El sol calienta el asfalto durante la pesada tarde mientras sombrillas como hongos elevan las frescas brisas sobre la piel sudorosa de transeuntes.
La calma de los ocupados convive con la desesperación de los sin trabajo. Y en la solaz televisión oimos que se produce un desplazamiento del turismo hacia las playas. Algunos pasan por la puerta de mi casa, pero ya no se detienen. ¿Hubo turismo alguna vez en mi pueblo? Pou Clar, Moros i Cristians, el Campanar de la Vila, Bou de la Purísima ... Con qué ilusión vivimos mirándonos el ombligo, pensando que Ontinyent, con equipo militante en la 2ª División de antes, era el silicon valey, pero en textil. Lo cierto es que la industria textil provocó el gran crecimiento económico durante más de treinta años. En ella trabajaron autóctonos, forasteros de los alrededores y mucha inmigración nacional. E hizo que se desarrollara el sector de la construcción y los servicios. Pero el turismo, ni por esas ...Pero nos lo creimos porque entraba dinero en casa que nos daba para ahorrar después de atender la necesidad.
Nadie programó aquél desarrollo, ni Franco ni la democracia pusieron el mínimo interés en movilizar recursos para generar la actividad que sólamente los particulares, emprendedores, empresarios y autónomos lograron en aquellas ricas comarcas centrales. Ni siquiera las ayudas en forma de subvenciones supuso un incentivo movilizador de capitales e iniciativas empresariales, pues llegaban sobre todo para minimizar las sucesivas crisis que, desde 1973, crisis del petróleo, se hicieron crónicas.
Los ayuntamientos que nos gobernaban miraban el crecimiento de nuestra economía como una buena oportunidad para castigar bolsillos con tasas e impuestos cada vez más feroces. Y en ellos basaron el crecimiento presupuestario que colmaron de ineficiente burocracia. Nunca nuestros ayuntamientos colaboraron en mejorar el desarrollo económico, nunca participaron en algún proyecto promotor, nunca incentivaron iniciativas. Al contrario, obstaculizaron con normas, tasas e impuestos los bienes obtenidos con el trabajo de comerciantes, empresarios y trabajadores.
Hace unos años, los políticos del ayuntamiento, acaudillando el engaño con vocablos malabares, abrieron las compuertas de la esperanza de miles de ontinyentins con el "conjunto vocal" Promoción Económica. La dotaron de partida presupuestaria, personal y pisito, mejor dicho, pisazo. Instituyeron premios para emprendedores y hacerse la foto. No conozco la repercusión de los premios en el aumento del PIB del pueblo, pero sí que sabemos que la parte presupuestaria del apartado "promoción económica" produce déficit, aumenta la deuda del ayuntamiento y nos empobrece un poquito más.
Acabo. ¿Saben Vds que una de las tres o cuatro patas donde sustenta su poder el nuevo alcalde y su compromís para los próximos años es la Promoción Económica? Si nadie lo remedia, en poco tiempo nos espera déficit presupuestario, mayor deuda pública y, cómo no, seremos más pobres.
viernes, 4 de junio de 2010
El Plan E promotor de paro
“mientras el PP se dedica a poner zancadillas a la recuperación económica y a felicitarse por cada nuevo mal dato de paro, el Gobierno se preocupa de los más débiles y promueve obras para que la gente no se vaya al paro"
Esta perla es de Joan Sanchis, concejal socialista del Ayuntamiento de Ontinyent y comentador de la cosa económica. Alguien debe ocuparse en el partido, ¿no? Leer más en TV Digital.
Tanto Joan Sanchis como los socilaistas parecen asumir que el gasto público tiene efectos positivos sobre la economía: si los agentes privados no gastan, el empleo cae, por tanto, debe ser el Estado quien ocupe su lugar y despilfarre por ellos. De esta manera se pretende evitar la destrucción de muchos puestos de trabajo, que la economía se mantenga a flote y que las familias y las empresas recuperen la confianza. Pero ni uno ni los otros se plantean que el gasto público puede destruir más empleos de los que crea.
Por ejemplo, un estudio realizado por la Universidad Rey Juan Carlos sobre las subvenciones a las energías renovables concluye que por cada empleo creado se destruyeron más de 2 empleos. Más gasto en energías renovables no nos proporcionó un mayor bienestar o una mayor riqueza: más bien al contrario, desvió los escasos recursos económicos desde donde eran más urgentemente demandados hacia donde no lo eran.
Un segundo ejemplo ha sido la restricción del crédito privado que han aplicado en general los bancos y cajas españoles para financiar las emisiones de deuda pública del Gobierno. De este modo, los agentes privados de nuestra economía, muy dependientes del crédito para mantenerse en funcionamiento, se han visto desposeídos del mismo porque Zapatero les ha regalado una lluvia de millones a los ayuntamientos para que gasten sin mesura. El Plan E puede haber creado 1000 empleos en Ontinyent, pero cuántos ha destruido en otros sectores de nuestra economía? ¿Sabe el Sr. sanchis cuántos destruirá cuando suban los impuestos para amortizar las emisiones de deuda?
Bajo el principio keynesiano de que en épocas de crisis debe aumentarse el gasto público suspiran los socialistas para poner remedio a la caida del empleo, de la inversión y del consumo. Así nos va.
Lo malo es la gran desconfianza que Zapatero ha creado de nuestra marca España y, aún así, siguen bailandole el agua a ese presidente arropándolo con palabrería ilusionante y esperanzadora: que diga Sanchis que sin el Plan E el paro hubiera alcanzado hace tiempo el record actual se lo creen sus aduladores. Basta echar un vistazo al erial para abandonar las "directrices" del partido.
"El Gobierno se preocupa de los más débiles" J. Sanchis. Que venga Dios y lo vea. Efectivamente, el gobierno ZP se ocupa de aumentar el número de pobres.
Se necesitan responsables más sensatos y menos necios.
Esta perla es de Joan Sanchis, concejal socialista del Ayuntamiento de Ontinyent y comentador de la cosa económica. Alguien debe ocuparse en el partido, ¿no? Leer más en TV Digital.
Tanto Joan Sanchis como los socilaistas parecen asumir que el gasto público tiene efectos positivos sobre la economía: si los agentes privados no gastan, el empleo cae, por tanto, debe ser el Estado quien ocupe su lugar y despilfarre por ellos. De esta manera se pretende evitar la destrucción de muchos puestos de trabajo, que la economía se mantenga a flote y que las familias y las empresas recuperen la confianza. Pero ni uno ni los otros se plantean que el gasto público puede destruir más empleos de los que crea.
Por ejemplo, un estudio realizado por la Universidad Rey Juan Carlos sobre las subvenciones a las energías renovables concluye que por cada empleo creado se destruyeron más de 2 empleos. Más gasto en energías renovables no nos proporcionó un mayor bienestar o una mayor riqueza: más bien al contrario, desvió los escasos recursos económicos desde donde eran más urgentemente demandados hacia donde no lo eran.
Un segundo ejemplo ha sido la restricción del crédito privado que han aplicado en general los bancos y cajas españoles para financiar las emisiones de deuda pública del Gobierno. De este modo, los agentes privados de nuestra economía, muy dependientes del crédito para mantenerse en funcionamiento, se han visto desposeídos del mismo porque Zapatero les ha regalado una lluvia de millones a los ayuntamientos para que gasten sin mesura. El Plan E puede haber creado 1000 empleos en Ontinyent, pero cuántos ha destruido en otros sectores de nuestra economía? ¿Sabe el Sr. sanchis cuántos destruirá cuando suban los impuestos para amortizar las emisiones de deuda?
Bajo el principio keynesiano de que en épocas de crisis debe aumentarse el gasto público suspiran los socialistas para poner remedio a la caida del empleo, de la inversión y del consumo. Así nos va.
Lo malo es la gran desconfianza que Zapatero ha creado de nuestra marca España y, aún así, siguen bailandole el agua a ese presidente arropándolo con palabrería ilusionante y esperanzadora: que diga Sanchis que sin el Plan E el paro hubiera alcanzado hace tiempo el record actual se lo creen sus aduladores. Basta echar un vistazo al erial para abandonar las "directrices" del partido.
"El Gobierno se preocupa de los más débiles" J. Sanchis. Que venga Dios y lo vea. Efectivamente, el gobierno ZP se ocupa de aumentar el número de pobres.
Se necesitan responsables más sensatos y menos necios.
martes, 27 de abril de 2010
Cuatro millones y medio
La situación económica española es insostenible.
Hace más de un año que el gobierno reconocía la crisis económica. Muchos meses anteriores, demasiados, la negó una y otra vez. Presumía nuestro presidente de la sólida situación del sistema financiero español, del superavit de las cuentas de la seguridad social, se burlaba de la precaria economía italiana y avanzaba que en 3-4 años superaríamos a la sólida economía francesa.
Los datos sobre paro que publica hoy el INE y recogen la mayoría de periódicos no es ninguna broma. En los últimos 18 meses las medidas económicas tomadas por el gobierno Rodríguez Zapatero han sido absolutamente ineficaces: el paro sigue nutriendo listas abiertas. Este presidente no ha hecho caso a nadie, destituye ministros y otros cargos políticos de su gobierno sólo por proponer medidas que ZP no comparte, sigue rechazando propuestas y consejos de prestigiosos clubs económicos del mundo (Banco de España, Banco Mundial,BCE, CEE, OCDE, etc), no quiere enterarse de editoriales de prensa internacional (Financial Times, Wall Street Journal, New York Times ...), ni de criterios de organismos nacionales económicos como el Centro de Estudios Económicos del BBVA, etc. Sólo escucha a sus sindicatos UGT y CCOO y rie ante sus ciudadanos. Está convencido que es la única persona en posesión de la razón.
Este personaje ZP ha conseguido con las medidas aplicadas generar desconfianza en nuestro sistema de riqueza tanto dentro como fuera del país. Lo peor es que sigue sin aplicar las medidas que generen la confianza suficiente en los inversores para cambiar el signo del paro hacia la contratació, inversión y riqueza.
Dos trascendentales fechas alumbran nuestro cercano horizonte:
- la primera es el día 1 de Mayo. El número de trabajadores y a quiénes lloren los sindicatos pueden ser indicadores de que las cosas pueden empezar a encauzarse.
- la segunda es si los inversores serán capaces de absorver los 25.000 millones de € el próximo mes de Julio que emite el gobierno para el pago de vencimientos, a un tipo de interés razonablemente sostenible para los contribuyentes futuros.
Sindicatos señalando a verdaderos responsables, mercado absorbiendo toda la emisión y el gobierno bajando drásticamente el gasto público serían buenos indicadores para la pronta recuperación. Es la reencarnación de Don Tancredo.
Hace más de un año que el gobierno reconocía la crisis económica. Muchos meses anteriores, demasiados, la negó una y otra vez. Presumía nuestro presidente de la sólida situación del sistema financiero español, del superavit de las cuentas de la seguridad social, se burlaba de la precaria economía italiana y avanzaba que en 3-4 años superaríamos a la sólida economía francesa.
Los datos sobre paro que publica hoy el INE y recogen la mayoría de periódicos no es ninguna broma. En los últimos 18 meses las medidas económicas tomadas por el gobierno Rodríguez Zapatero han sido absolutamente ineficaces: el paro sigue nutriendo listas abiertas. Este presidente no ha hecho caso a nadie, destituye ministros y otros cargos políticos de su gobierno sólo por proponer medidas que ZP no comparte, sigue rechazando propuestas y consejos de prestigiosos clubs económicos del mundo (Banco de España, Banco Mundial,BCE, CEE, OCDE, etc), no quiere enterarse de editoriales de prensa internacional (Financial Times, Wall Street Journal, New York Times ...), ni de criterios de organismos nacionales económicos como el Centro de Estudios Económicos del BBVA, etc. Sólo escucha a sus sindicatos UGT y CCOO y rie ante sus ciudadanos. Está convencido que es la única persona en posesión de la razón.
Este personaje ZP ha conseguido con las medidas aplicadas generar desconfianza en nuestro sistema de riqueza tanto dentro como fuera del país. Lo peor es que sigue sin aplicar las medidas que generen la confianza suficiente en los inversores para cambiar el signo del paro hacia la contratació, inversión y riqueza.
Dos trascendentales fechas alumbran nuestro cercano horizonte:
- la primera es el día 1 de Mayo. El número de trabajadores y a quiénes lloren los sindicatos pueden ser indicadores de que las cosas pueden empezar a encauzarse.
- la segunda es si los inversores serán capaces de absorver los 25.000 millones de € el próximo mes de Julio que emite el gobierno para el pago de vencimientos, a un tipo de interés razonablemente sostenible para los contribuyentes futuros.
Sindicatos señalando a verdaderos responsables, mercado absorbiendo toda la emisión y el gobierno bajando drásticamente el gasto público serían buenos indicadores para la pronta recuperación. Es la reencarnación de Don Tancredo.
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