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martes, 8 de enero de 2013

Más despilfarro: 1/2 millón para promoción económica

...este hombre [el alcalde] con-vierte, no in-vierte, el dinero que nos usurpa por ley para su promoción y propaganda.
Mal comienzo de año para los vecinos de la capital de la Vall. El alcalde, Rodríguez de Ontinyent, puesto por una injusta ley electoral y no por el pueblo, que no le votó, ha decidido destinar 500.000 euros a otra de sus ocurrencias: crear ocupación y apoyar a los emprendedores. Bella combinación de propósitos para la exclamación ¡oh! tras el doble salto mortal circense. Como ya he repetido hasta la saciedad y seguiré denunciando cuantas veces sea necesario, este hombre con-vierte, no in-vierte, el dinero que nos usurpa por ley para su promoción y propaganda.

En estos momentos creo que están reunidos los capitostes del gobierno local para aclarar qué combinaciones se pueden dar que conduzcan a un imposible, como es que cualquier propuesta que surja del político dé beneficios y trabajo si no es al propio político. O lo que es lo mismo, con toda la ignorancia que gobierna en materia de crear trabajo y riqueza, estos políticos están usando fondos públicos sin posibilidad de obtener el beneficio que dicen perseguir. Avanzado el año, se quejarán estos mismos edecanes de que elgobierno de la Generalitat reduce las transferencias a Ontinyent y volverán a pedir dinero a la Dipu para el arreglo de calles o mejora de las condiciones sanitarias de un barrio. En lugar de ahorrar y prevenir, siguen despilfarrando, porque el ahorro no da votos y malgastar les asegura al menos ilusión de que les voten.

Habrán observado, si siguen las noticias que da el ayuntamiento, que se ceban con los 4 años de mal gobierno anterior del PP, sin embargo olvidan la inútil gestión en la promoción de la actividad económica en manos de la alcaldía. Todo son gastos en promover riqueza, pero no dicen lo que gastan y, sobre todo, no nos cuentan nada de los resultados obtenidos. Sin duda, el alcalde Rodríguez ha visto un gran filón en la economía de Ontinyent para no reparar en partidas de gasto dirigidas, repito, insisto, a su promoción política.

viernes, 11 de mayo de 2012

Consell Económic i Social o el patio en casa del alcalde

...la base del ingreso municipal está en la generación de riqueza, en el número de habitantes y en la capacidad de atraer personas e inversiones, en ser competitivos 
Nuestro ayuntamiento es deficitario, no mucho pero tiene que soportar año tras año un déficit estructural cronificado por sucesivas corporaciones. Tienen en general los ayuntamientos capacidad para cobrar impuestos sin intermediación del poderoso Estado, como el de circulación de vehículos a motor y la contribución. Recibe además transferencias del Estado central y autonómico y  puede endeudarse con créditos y préstamos bancarios.
Así pues, la base del ingreso municipal está en la generación de riqueza, en el número de habitantes y en la capacidad de atraer personas e inversiones, en ser competitivos o sea.
Los vecinos nos ocupamos en trabajar y emprender negocios. Cuanto mayor sea el número de vecinos, cuanto más negocios se abran, cuanto más inversiones se produzcan, mayor riqueza estaremos generando y los ingresos que entren en arcas municipales serán proporcionalmente mayores. Por lo tanto, la mejor acción que el ayuntamiento puede hacer por nosotros es facilitar todas las iniciativas que lleven marchamo productivo y competitivo. El caldo de cultivo está en la calle -personas-, en el campo -alimentos-, en la industria -producción- y en los servicios que disponemos para gestionar necesidades. De los medios donde los vecinos encontramos la manera de enriquecernos, el ayuntamiento no debe entrometerse, ya sacará partido de los bienes que todos producimos.
Insisto en que el ayuntamiento nunca ha creado riqueza, ni tan siquiera la ha aportado y en casi todos los casos la intromisión ha sido inútil, contribuyendo a acumular pérdidas en caprichosos proyectos.
Y ahora toca volver a la promoción económica, aquél capricho instaurado hace algunas legislaturas y que nuestro alcalde Jorge Rodríguez lo toma cual báculo representativo de sus intenciones económicas. Mi propuesta es papel mojado, lo sé, pero quiero insistir en que el dinero presupuestado para esta actividad municipal no es útil para los fines deseados, siendo como es una cantidad considerable (1 % del presupuesto ordinario) para las precarias arcas.
El Consejo Económico y Social (CES) se ha reunido. Es la noticia de la página del ayuntamiento, en realidad no es noticia que los niños salgan al parque a jugar y divertirse, pero lo del CES sí es acontecimiento reseñable. Las frases dichas por el alcalde en la crónica están cargadas de ilusoria intención, pero ¿es posible que de un CES que nunca ha aportado una sola acción que pudiera repercutir en un mínimo aumento del PIB salga un proyecto ejecutable y productivo? En esto de la eficiencia, el ayuntamiento es el espejo donde nadie debiera mirarse.
Hace unos dias se reunía el Consell Municipal de Cultura y este bloguero comentaba la descompensada dotación económica para una actividad que podemos prescindir. No ha pasado un mes y aparece la misma noticia referida al CES cuya aportación al gasto municipal es considerable. Ambos consells se han revelado innecesarios y prescindibles. Creo que no se pueden justificar dotaciones económicas de actividades sin solvencia ni credibilidad moral.
Así se entretienen los concejales y distraen al personal. Pero de forment ni un gra!

sábado, 28 de enero de 2012

Promoción económica: 220.000 euros inutilizados

"La promoción económica ha de ser el eje fundamental para reactivar la economía local, una herramienta efectiva que permita crear puestos de trabajo, una rueda que en ponerse en marcha vuelva a mover la actividad comercial y con ella, la economía de las familias". Jorge Rodríguez. Alcalde de Ontinyent
Cuando la gente lea u oiga esta frase puede quedarse sorprendida y, así como la mascota se sienta confortada sobre sus dos patas y las manos recogidas ante el pecho esperando el premio por el ejercicio realizado, así podemos quedar los demás en posición de espera agradecida por los acontecimiento venideros, económicos claro.
Los presupuestos municipales están hechos para los funcionarios, son engorrosos, equívocos, poco transparentes. Los ediles siempre han preferido recibir lecciones confusas en lugar de imprimir unas cuentas claras y comprensibles. Seguramente nunca haya habido concejales con entendimiento suficiente para mostrar que los números cuanto más sencillos se expongan más participativos serán, que es, precisamente los contrario de lo que promulgan estos aficcionados a la cosa pública.
 Analizando los presupuestos (¡uf, qué sofoco!), hay dos partidas dedicadas a la promoción económica:
- una es la de gastos de personal, que asciende a 124.578 euros, el 0,96 % superior al año 2011
- otra se refiere a la actividad de la promoción, que asciende a 93.000 euros (4.800 euros en 2011)
¿Cuándo se darán cuenta que la empresa, el negocio, el trabajo, etc no tiene que ver con las promociones, que el intento de reactivar de manera planificada no son estímulos para la producción y el trabajo? Los 220.000 euros que Rodríguez se quiere gastar en promover la actividad económica serían más efectivos en sanar deuda del ayuntamiento para acabar cuanto antes con ese estigma que no cesa.
Crear negocio, crear riqueza, crear trabajo tiene que ver con la cooperación libre entre las personas y con la menor coacción por parte del Estado. Mientras aquellos se sientan constreñidos para ejecutar y desarrollar sus proyectos y éste se desmesure con impuestos, la promoción económica formará parte de la verborrea política.

lunes, 11 de julio de 2011

La promoción pública genera más pobreza

Nunca nuestros ayuntamientos colaboraron en mejorar el desarrollo económico, nunca participaron en algún proyecto promotor, nunca incentivaron iniciativas. Al contrario, obstaculizaron con normas, tasas e impuestos los bienes obtenidos con el trabajo de comerciantes, empresarios y trabajadores.
El verano se instala en nuestra ciudad. El sol calienta el asfalto durante la pesada tarde mientras sombrillas como hongos elevan las frescas brisas sobre la piel sudorosa de transeuntes.
La calma de los ocupados convive con la desesperación de los sin trabajo. Y en la solaz televisión oimos que se produce un desplazamiento del turismo hacia las playas. Algunos pasan por la puerta de mi casa, pero ya no se detienen. ¿Hubo turismo alguna vez en mi pueblo? Pou Clar, Moros i Cristians, el Campanar de la Vila, Bou de la Purísima ... Con qué ilusión vivimos mirándonos el ombligo, pensando que Ontinyent, con equipo militante en la 2ª División de antes, era el silicon valey, pero en textil. Lo cierto es que la industria textil provocó el gran crecimiento económico durante más de treinta años. En ella trabajaron autóctonos, forasteros de los alrededores y mucha inmigración nacional. E hizo que se desarrollara el sector de la construcción y los servicios. Pero el turismo, ni por esas ...Pero nos lo creimos porque entraba dinero en casa que nos daba para ahorrar después de atender la necesidad.
Nadie programó aquél desarrollo, ni Franco ni la democracia pusieron el mínimo interés en movilizar recursos para generar la actividad que sólamente los particulares, emprendedores, empresarios y autónomos lograron en aquellas ricas comarcas centrales. Ni siquiera las ayudas en forma de subvenciones supuso un incentivo movilizador de capitales e iniciativas empresariales, pues llegaban sobre todo para minimizar las sucesivas crisis que, desde 1973, crisis del petróleo, se hicieron crónicas.
Los ayuntamientos que nos gobernaban miraban el crecimiento de nuestra economía como una buena oportunidad para castigar bolsillos con tasas e impuestos cada vez más feroces. Y en ellos basaron el crecimiento presupuestario que colmaron de ineficiente burocracia. Nunca nuestros ayuntamientos colaboraron en mejorar el desarrollo económico, nunca participaron en algún proyecto promotor, nunca incentivaron iniciativas. Al contrario, obstaculizaron con normas, tasas e impuestos los bienes obtenidos con el trabajo de comerciantes, empresarios y trabajadores.
Hace unos años, los políticos del ayuntamiento, acaudillando el engaño con vocablos malabares, abrieron las compuertas de la esperanza de miles de ontinyentins con el "conjunto vocal" Promoción Económica. La dotaron de partida presupuestaria, personal y pisito, mejor dicho, pisazo. Instituyeron premios para emprendedores y hacerse la foto. No conozco la repercusión de los premios en el aumento del PIB del pueblo, pero sí que sabemos que la parte presupuestaria del apartado "promoción económica" produce déficit, aumenta la deuda del ayuntamiento y nos empobrece un poquito más.
Acabo. ¿Saben Vds que una de las tres o cuatro patas donde sustenta su poder el nuevo alcalde y su compromís para los próximos años es la Promoción Económica? Si nadie lo remedia, en poco tiempo nos espera déficit presupuestario, mayor deuda pública y, cómo no, seremos más pobres.